Viaje a Japón VIII: Tokyo

Después de nuestra estancia en Kawaguchiko y la inolvidable ascensión al Monte Fuji, nos pusimos en marcha hacía la última parada de nuestro viaje a Japón: la capital Tokio. A pesar de que también hicimos excursiones a zonas cercanas, estuvimos un total de 7 días que aunque puede parece mucho, creedme: es realmente poco para la cantidad de cosas que hay por hacer, ver y disfrutar en la capital nipona.

Esta última semana en Japón estuvimos alojados en el hotel Bluewave Inn Via Inn del barrio de Asakusa muy muy cerca de el templo de Senso-ji. La verdad es que el hotel es muy recomendable, no es muy caro (¥7350 ~ 53€ por noche) y todos los equipamientos están muy bien, además de quedar cerca de la parada de metro y tener algunas atracciones que se pueden visitar caminando, como el propio templo de Senso-ji y el Tokyo Skytree.

Para movernos por Tokyo, utilizamos básicamente la red de metro y los tickets Tokyo Metro 1-Day Open Ticket, que te permiten subir y bajar tantas veces como quieras, así que siempre buscábamos la parada mas cercana a donde queríamos ir y a partir de ahi caminando bajo el calor aplastante que hace en Agosto en Japón.

Nuestro primer día en la ciudad, como acabábamos de llegar del monte Fuji nos dedicamos a dar un paseo tranquilo por los alrededores del hotel no sin antes disfrutar de un buen bol de ramen y sus correspondientes gyozas para acompañar en un típico restaurante de barrio. El paseo nos llevo al templo de Senso-ji donde cogimos un Omikuji (una papelito con una fortuna que se saca de un cajoncillo despues de sacar un palillo de un bote) y como nos salió mala, pues la dejamos alli atada, como manda la tradición. También bicheamos por los puestos de la calle Nakamise Dori y subimos caminando por la orilla del rio Sumida para disfrutar de la vistas del Tokyo Skytree. Una tarde bastante light, ya que al día siguiente haríamos nuestro ultimo day trip en Japón.

Como salio mala, hay que dejarla alli.

Senso-ji

Tokyo Skytree

Nikkō

Como aun nos quedaba un día de Japan Rail Pass, decidimos aprovecharlo para hacer una excursion a Nikkō, que esta a 140km de Tokyo y en Shinkansen se hace cualquier trayecto mucho mejor. Para llegar hasta allí, primero un metro hasta la estación de Ueno y desde alli un Shinkansen hasta Utsunomiya (50 min.) donde cambiamos a los trenes en plan vintage que van hasta Nikko (45 min. mas).

Una vez en Nikkō hay unos autobuses lanzadera que te llevan hasta el conjunto de santuarios y templos, que es lo que realmente la gente va a visitar. Nosotros decidimos ir andando, así también veíamos un poco la ciudad, que mas bien tenia pinta de pequeño pueblo y con un poco de suerte encontrábamos algún sitio donde comer después del turisteo.

A estas alturas ya estabámos un poco saturados de templos y santuarios, pero realmente los de Nikko merecen la pena. Están rodeados de bosque y como estaba el dia un poco lluvioso me recordo mucho a las películas de Hayao Miyazaki, parecia que en cualquier momento iba a aparecerse Totoro entre los hileras de faroles. Despues de visitar todo el recinto de los templos, fuimos a comer a Hippari dako, un pequeño local donde hacen un pollo yakitori espectacular que esta de camino a la estación de tren.

Una de las sorpresas del dia fue a la vuelta a Tokyo ya que mientras cambinabamos desde la estacion de Ueno a Asakusa nos encontramos un pequeño festival en un pequeño templo que habia en una calle lateral, y que resulto ser una experiencia genial. Alli estuvimos comiendo yakisoba y edamame de los puestecillos y bebiendo cerveza mientras veiamos como cantaban en el karakoke. Todo muy entrañable.JR

Nikko

Nikko

Nikko

Hippari dako

Shinkansen

Pequeño festival en un templo

Yakitori

Senso-ji

Los siguientes dias en Tokyo los dedicamos para explorar las diferentes partes de la ciudad: Harajuku y sus centros comerciales, el templo de Meiji jingu y el parke de Yoyogi-koen.

Shibuya y la estatua de Hachiko, los rascacielos de Shinju-ku, el mercado de pescado de Tsukiji, la isla de Odaiba y el Gundam a tamaño real, el palacio imperial de Kōkyo. Perderse por los barrios de Ginza y Akihabara o el afluente Roppongi.

Es imposible poner una lista de todas las cosas espectaculares que hay en Tokyo y que vale la pena visitar. Solo pasar por sus calles llenas de luces ya vale la pena. Comer un bol de ramen en la barra en un tipico bar de esos que se te ven las piernas por debajo de la cortinilla o un pequeño restaurante que solo sirven Gyoza en Jimbocho desde 1955 (Suito Pozu). Cruzar el paso diagonal de Shibuya como en Lost in Transaltion. Practicamente nada en esta ciudad tiene desperdicio, da igual si vas 2 dias o un mes, para un visitante siempre va a ser impresionante. En general, tanto Tokyo como Japón en general es uno de esos destinos que cuando estas en el avion volviendo a casa vas pensando: volveré.

Shibuya

Streamer Coffee Company

Dogenzaka

Shibuya

Shibuya

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Tokyo

Rice & curry

Maguro kiri bōchō

Gundam

Shinkansen

Godzilla

Tokyo Tower

Más del viaje a Japón:

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Viaje a Japón VII: Kawaguchi-ko y Monte Fuji.

Nozomi Tokyo

Volvía a empezar el día lluvioso en Osaka mientras nos subíamos tempranito al Shinkansen Nozomi dirección a Tokyo. Este era el tercero de los 7 trenes que teníamos que tomar a lo largo del día para llegar al Fuji-san, en concreto al pueblo de Fujikawaguchiko. Primero en metro desde Ōsakatemmangū (donde teníamos el hotel) a la estación de Osaka, después un tren hasta Shin-Osaka, después el susodicho Shinkansen hasta Tokyo, metro hasta Shinjuku, de ahí un tren de la Chuo Line hasta Otsuki, y por último el Fujikyu Railway Line hasta Fujikawaguchiko.

Seguramente podríamos haber llegado sin dar tantas vueltas con un autobús, pero queríamos aprovechar que me gusta mucho viajar en tren y que teníamos el JR Rail Pass para disfrutar un poco de los ferrocarriles japoneses. Eso, si hay que tener en cuenta que el último tren de la Fujikyu Railway Line que se coge en Otsuki no entra con el JR Pass y tendréis que pagar 1,140 Yens, este tren con ventanas panorámicas supera un desnivel de 500 lentamente entre las montañas y si tenéis suerte podréis ver el Fuji. En nuestro caso, como estaba nublado no vimos nada. 🙁

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Viaje a Japón VI: Osaka, Okayama y Kobe

Después de nuestras aventuras por Hiroshima, volvimos a la isla de Honshu, a Osaka, la tercera ciudad más grande de Japón. Para ello, nos subimos como ya estábamos acostumbrados al Shinkansen, gracias a nuestro JR Pass pero esta vez con un poco más de emoción ya que nos subimos en unos de los trenes Nozomi, que no entran con el precio del billete, por lo que nos pensábamos que al venir el revisor nos iban a echar del tren o lo que es peor, pagar por el viaje… glups! Dentro de la metedura de pata, todo se resolvió bien, porque en la primera parada que pudimos (Himeji) nos bajamos y esperamos que viniera alguno de los trenes Hikari, Sakura o Kodama que si estaban permitidos con el pass.

Osaka

Osaka!

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Viaje a Japón V: Miyajima

Como ya comenté en la anterior entrega del viaje a Japón, durante la estancia en Hiroshima dedicamos un día a visitar la isla de Miyajima. La isla se encuentra a 50km de Hiroshima, pero la conexión es muy buena e incluso si tienes el JR-Pass no tienes que pagar el ticket del ferry que te lleva a la isla, ya que está incluido en el precio del abono. Para llegar, tan sólo tenéis que coger un tren que pare en Miyajimaguchi desde la estación central de Hiroshima (JR line) y cuando os bajéis justo delante de la estación encontrareis el ferry que lleva a la isla, no tiene pérdida!

Miyajima

Isla de Miyajima

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Viaje a Japón III: Nara

Nara es uno de los destinos más importantes dentro de Japón, así que dedicamos un día a visitar esta antigua ciudad de la región de Kansai que fue capital nipona entre los años 710 y 784. El principal reclamo de esta ciudad son la gran cantidad de templos que hay, todos de gran importancia debido a su antigüedad e influencia en el pasado. Para llegar a Nara, en nuestro caso desde Kyoto, tuvimos que coger el tren en la estación central (salen cada 30 minutos) y una vez en la estación de Nara, recorrer Sanjo Dori, una calle bastante animada hasta llegar a Nara-koen, el gran parque que hace de recinto de todos los templos importantes.

Nandaimon - Nara

La puerta de Nandaimon en Nara

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Viaje a Japón II: Arashiyama

Durante los días que estuvimos en Kyoto, uno de ellos lo dedicamos a visitar el distrito de Arashiyama, que se encuentra a las faldas de la montaña del mismo nombre que se encuentra a unos 10 kilómetros al oeste de Kyoto.

Para llegar allí tan solo hay que coger uno de los trenes de la línea Sagano y bajarse en la estación de Saga Arashiyama, donde después de un bonito paseo de uno 15 minutos por las calles de este distrito de casas unifamiliares al más puro estilo Doreaemon.

Esta zona da para pasar una buena mañana alejados un poco del centro de la ciudad de Kyoto, aunque no entendáis por esto alejados del bullicio ya que en general en Kyoto no encontramos muchas aglomeraciones de gente excepto quizá la excursión a Nara.

Temple & trees
Garden

Nosotros visitamos el templo de Tenryū-ji, que es muy grande y muy chulo, además tiene alrededor bastantes rinconcitos y santuarios más pequeños. Lo más destacado del templo es el jardín zen del siglo XIV. Muy cerca del templo está el bosque de bambú, que es muy espectacular aunque se nota bastante que está podo preparado en plan turístico, me hubiera gustado más que fuera un bosque natural realmente, pero igualmente disfruté de la tranquilidad del paseito entre las cañas de bambú y del «fresquito» que daba su sombra (menos insoportable, pero hacía calor igualmente).

A la salida del bosque, y por las lomas de la montaña de Arashiyama hay multitud de templos, que creo que sería imposible visitar todos, además de que hay que pagar por entrar a cada uno de ellos con lo que tendrías que dejarte una buena parte del presupuesto en las entradas.  🙁

Por la zona también se encuentra el puente de Togetsukyō  y una especie de zoo de monos llamado Monkey Park, sitios a los que no pudimos acercarnos ya que a la hora de comer nos volvimos a Kyoto a seguir explorando templos, como el de Nanzen-ji.

bosque de bambú
Bamboo forest
Bamboo forest
bosque de bambú
Train
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Viaje a Japón I: Kyoto

Este verano por fin cumplí uno de mis sueños: hacer un viaje a Japón. Además al tratarse de una cosa totalmente inesperada como que me dió mucha más ilusón y al final ahi estábamos a principios de agosto, con un puñado de Yens, los resguardos para cambiarlos por el Japan Rail Pass y nuestros pasaportes en la mano esperando en el aeropuerto de Roma a que saliera nuestro vuelo con destino a Tokyo – Narita. Doce horas después y bien tempranito por la mañana llegábamos a la capital del imperio del sol naciente y contra todo pronóstico, en lugar de quedarnos en Tokyo, conseguimos nuestros JRPass y nos subimos en el Shikansen rumbo a Kyoto.

Ramen

Cena del primer día en Japón: Ramen en la estación de Kyoto. Nom!

Antes de relatar nuestra estancia en la capital de la región de Kansai os daré un consejo: no viajeis a Japón en Agosto. Así de claro, el país es espectacular y unas vacaciones allí son inolvidables, pero el calor en este mes del verano es sencillamente insoportable, así que si lo podeis evitar, mejor que mejor!

Para empezar recordar, que Japón es un país caro y especialmente en las fechas que nos ha tocado viajar, con la crisis galopante que tenemos aqui en Europa así que en nuestro viaje nada de hoteles de lujo ni restaurantes caros pero sí lugares bueno bonito barato y consejillos para ahorrarse unos yenes.

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Interior del mercado de Nishiki.

Nada más llegar a la estación central de Kyoto, con una puntualidad que tienen los trenes japoneses, que hasta asusta nos colgamos la mochila y nos pusimos a caminar hacia nuestro primer alojamiento japonés, una especie de apartamento. Se llama Guest House In Kyoto Arklead Gojohorikawa y a pesar que era de los mas baratos que reservamos no fue el peor ni mucho menos. La mar de majo y todo límpisimo, con nuestra cocinita y baño estilo japonés, ademas teníamos la estacion a unos 15 minutitos y el centro de Kyoto aproximadamente a lo mismo, por lo que fue un acierto total!

En total estuvimos en Kyoto 5 días, aunque uno de ellos lo dedicamos a visitar Nara, pero el resto de los días estuvimos en la ciudad, y es que tiene infinidad de cosas por ver, para estar una semana y más allí.

Roof

Tejado de uno de los pavellones del templo de Chion-in

Lo más destacable de Kyoto son sus templos, que hay infinitos (dicen que 1600 :S). Nosotros visitamos unos cuantos, pero si viajas en plan económico tienes que ahorrar en algun lado y que queréis que os diga, prefiero comer a entrar a visitar todos los templos de Kyoto. Evidentemente no te saltas todas las visitas, pero si que seleccionas más dónde pagar la entrada ya que todas rondan los 400-800 Yenes (4-8 €).

Como he dicho los templos y santurarios ya sean budistas o sintoistas los hay a patadas, como el de Kiyomizu-dera, uno de los primeros que visitamos y que quizá por eso me pareció tan espectacular, o el enorme Chion-in (realmente es enorme), el modesto Yasaka-jinja que está escondido en medio del parque de Maruyama-koen. Otros templos destacados son los de Heian-jingū, Nanzen-ji, Kinkaku-ji y Ginkaku-ji (estos dos últimos no los visitamos).

Realmente podrías pasarte días y días visitando todos los templos, pero entre la ruina que supondria y que hay muchas más cosas que ver, al final acabas por escoger los que más te llaman la atención de la guía y el resto los dejas para la próxima visita a Japón. 🙂

Bridge

Puente de entrada a uno de los templos de Kyoto

Geishas

Geishas por las calles de Gion

Pero no todo son templos en Kyoto, y es que también se puede tomar un respiro de tantos santuarios vistando el enorme castillo enmurallado y rodeado por un foso de Nijo-jo, el barrio de Gion con sus callejones de adoquines y casas antiguas donde incluso te puedes cruzar con unas auténticas geishas.

Otro atractivo de Kyoto es el Palacio Imperial, que en realidad solo se puede visitar concertando una visita, pero el parque y los jardines que lo rodean valen la pena. Tampoco hay que olvidar el mercado de Nishiki, donde venden de todo lo que te puedas imaginar y la calle de Ponto-cho, un callejón con restaurantes, que es caro pero por la noche es muy bonito.

Kiyomizu-dera

Espectacular templo de Kiyomizu-dera

Heian-jingū

El templo de Heian-jingū

En general os puedo decir que Kyoto me encantó, una ciudad tranquila, con infinidad de cosas que ver y visitar y todas interesantísimas. Realmente fue un acierto escoger Kyoto como primera toma de contacto con Japón, encontramos que la gente es educadísima, antenta y siempre dispuesta a ayudar, a pesar de la barrera del idioma. Otra cosa a destacar fue la gastronomía: espectacular. El ramen, los fideos (soba y udon), las gyozas, el yakitori, el katsudon, el sushi, los doryakis,… vamos, era imposible acabar el día sin haber probado algo nuevo y riquísimo.

Un gran descubrimiento que hicimos en Kyoto fue la cadena CoCo – Curryhouse que hacian medios platos de arroz con curry y lo que quisieras (queso, pollo, cerdo,…) a un precio muy bueno y la también cadena de hamburgueserías MOS Burguer, que no tiene nada que ver con las hamburguesas que comemos aqui (desde burguer con salsa boloñesa a burguer con fideos o de pollo teriyaki), toda una vuelta de tuerca a las hamburguesas que tenemos aqui y que nos permitió escaparnos un poco de usar los palillos algún dia 😉

Ponto-chō

El callejón de Ponto-chō

Posa!

Japoneses con kimonos tradicionales fotografiandose en Nanzen-ji.

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